PREGUNTAS HABITUALES

¿Qué es una terapia?
Una terapia es un proceso de exploración personal, destinado a comprender qué es aquello que nos causa sufrimiento y cómo ocurre, con objeto de buscar maneras de solucionarlo o aliviarlo.

¿Y por qué con un profesional?
Es cierto que con libros de autoayuda uno puede conocerse mejor, pero precisamente lo útil que tiene la terapia es que al ser con la guía y el apoyo de otra persona tanto la comprensión como las soluciones se encuentran antes. Y no sólo esto, la búsqueda y exploración conjunta es mucho más enriquecedora y por si misma curativa, que si el proceso lo hicieras en solitario.
Mi recomendación es que busques la terapia que mejor se adapte a ti, puede ser la Terapia Gestalt, puede ser el psicoanálisis, pueden ser las técnicas conductistas, puede ser la meditación. A cada uno le funcionan técnicas distintas. Lo importante en mi opinión es que intentes hacer algo para no quedarte con ese sufrimiento. 

¿Qué problemas se tratan?
En Terapia Gestalt no hablamos de problemas o de enfermedades. Cuando una persona viene a consulta lo que intentamos es entender su sufrimiento, para así explorar y encontrar entre los dos nuevas maneras de abordar ese conflicto, esa relación, esa situación que produce tanto malestar. Razones por las que se suele empezar una terapia son, por ejemplo:
Confusión, problemas de pareja, soledad, desarraigo, melancolía, abatimiento, enfermedad, timidez, ansiedad, insensibilidad emocional, hiperactividad, ideas obsesivas, bloqueos, dificultad en el trabajo, maltrato, ruptura personal, insomnio, relaciones conflictivas, taquicardia, dolor de cabeza, pérdidas afectivas, desinterés general, sentimientos de fragilidad, de indefensión, autocontrol excesivo, irritabilidad…

¿Hay privacidad?
Absolutamente. La confidencialidad es total. Como en cualquier práctica profesional, en Terapia Gestalt existe un Código Deontológico por el que se rige nuestra ética profesional.
Todo lo que ocurre dentro de una sesión queda bajo una estricta confidencialidad.

¿En qué consiste una sesión de terapia?
En charlas, de una hora de duración y con una frecuencia periódica (semanal, quincenal o mensual en algún caso); el diálogo es nuestra herramienta habitual de trabajo, pues creemos firmemente en el poder que tiene por ser fuente y puente de construcción entre dos personas.
El tema de las charlas es el que sea importante para ti en cada momento: tu malestar, tu preocupación, un sueño, un proyecto …
No es necesario que traigas nada particular a la terapia, sólo aquello que tú consideres interesante para compartir y explorar. Incluso el silencio. Todo es válido y útil.
De igual manera que son totalmente válidas otras formas de comunicación distintas al diálogo (pues a veces éste no es fácil) como pueden ser la escritura o la pintura.

¿Cuánto dura una terapia?
La duración es a priori indeterminada, puesto que no es lo mismo una terapia para resolver un conflicto concreto que una terapia empezada como desarrollo personal, así que puede durar desde unos breves meses hasta varios años.
Normalmente es el paciente quien decide y propone dar por terminada la terapia, ya que es él quien ha decidido empezarla y quien mejor sabe de su efectividad o no.

¿Cuánto cuesta?
Cada sesión se paga al terminar, salvo la primera que no se suele cobrar por ser sobre todo informativa tanto para el paciente, con sus dudas sobre la terapia, como para el terapeuta, con la problemática del paciente, (aunque esto depende de cada profesional, hay algunos que sí la cobran).
La tarifa que cada profesional establece para su trabajo es muy variable y personal.
La mía la he establecido a partir de lo marcado en un momento dado por el Colegio Oficial de Psicólogos como importe mínimo para una sesión, 40€. Una cantidad mayor no me parece justo, pues pienso que la terapia debe estar al alcance de todo el mundo.

¿Qué es mejor, terapia individual o en grupo?
No hay ninguna más recomendable que otra, pues cada una presenta particularidades diferentes.
Lo que la terapia individual aparentemente ofrece respecto a la grupal son unos niveles más altos de seguridad, confianza e intimidad, ya que no se está expuesto a la mirada del grupo. Y digo aparentemente porque cuando el grupo está suficientemente consolidado estos niveles se alcanzan fácilmente y los temas se pueden trabajar con la misma apertura.
Algo muy enriquecedor del trabajo en grupo es que ofrece además la posibilidad de trabajar “a tiempo real” las relaciones interpersonales de cada uno, es decir la manera de relacionarse de cada uno con la gente, ya que un grupo es un constante interaccionar entre sus miembros. Con el tiempo, el resultado suele ser el de una alta afectividad entre los miembros del grupo, y esto de por sí ya tiene un gran efecto terapéutico.
La terapia  grupal ofrece también la ventaja de que su coste es más reducido que la individual.
Lo que la terapia individual ofrece respecto a la grupal es que los temas que se tratan en la sesión son enteramente los del paciente, puesto que no se comparte el tiempo con nadie, y en consecuencia se suele avanzar más.

Terapia, vista a través de plastilina:

En continua construcción

Encuentros, cada uno apoyado en el anterior

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